viernes, agosto 13, 2021

 

 
 

 
 
 

Onix son:

Rafael Sienra: Voz, guitarras

Daniel Tomikian: Bateria, teclados

Ivanna Molina: Guitarra, voz

Guillermo Larrosa: Bajo, risas

Nacho Burmidad: vientos

 
 
 

martes, junio 01, 2021

Todd Rundgren

Todd Harry Rundgren (Upper Darby, Pensilvania, 22 de junio de 1948) es un cantante, compositor, multiinstrumentista y productor musical estadounidense. Es conocido especialmente por dos de sus álbumes, aclamados por la crítica: Something/Anything? de 1972 y A Wizard, a True Star, de 1973. Rundgren lideró el grupo de rock progresivo Utopia. Como productor destacan sus trabajos con Meat Loaf, New York Dolls y XTC.

En la cultura popular es recordado por temas propios como It Wouldn’t Have Made Any Difference y especialmente Hello It’s Me, y también por versiones de temas como el Saw the Light de Carole King.1​También se le considera precursor del power-pop.1

Es un inventor prolífico y ha aportado grandes avances a la industria de la grabación, como PatroNet, el primer servicio en la historia de suscripción a artistas en la internet.2​ 

https://es.wikipedia.org/wiki/Todd_Rundgren



Todd Rundgren - Influenza (Subtitulada)


 



Revista SUR . 

Pie de imprenta  Buenos Aires : Sur, 1931-1992.
Descrip. fí­sica  v. : il. ; 20-24 cm.
Frecuencia  Semestral, 1970-1992
Frecuencia ant.  Bimestral, 1952-1970
 Mensual, 1935-1951
 Trimestral, 1931-1935
Fechas  Año 1, no. 1 (verano 1931)-no. 364-371 (ene. 1989-dic. 1992).
Nota  Directora: 1931-1979, Victoria Ocampo.
 Colaboradores: Francisco Ayala, Jaime Barylko, José Bianco, Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges, Bernardo Canal-Feijóo, Julio Cortázar, Dardo Cúneo, Alicia Dujovne Ortiz, Macedonio Fernández, Waldo Frank, André Gide, Eduardo González Lanuza, Ricardo Güiraldes, Tulio Halperín Donghi, Juan Ramón Jiménez, Le Corbusier, María Rosa Lida, Eduardo Mallea, Leopoldo Marechal, Gabriela Mistral, Ricardo Molinari, Conrado Nalé Roxlo, Silvina Ocampo, Juan Carlos Onetti, José Ortega y Gasset, Julio E. Payró, Octavio Paz, Alejandra Pizarnik, José Luis Romero, Ernesto Sabato, Juan José Sebreli, Guillermo de Torre, María Elena Walsh, J. R. Wilcock, María Zambrano, entre otros.

jueves, enero 09, 2020

JOHN COLTRANE SOBRE USAR LA MÚSICA PARA CAMBIAR EL CLIMA, CURAR Y CONECTAR CON DIOS

John Coltrane es considerado uno de los más grandes saxofonistas de la historias y uno de los principales exponentes del free jazz. Más que a ningún otro músico de jazz, a Coltrane se le asocia con una inclinación hacia la espiritualidad. Su más grande composición, A Love Supreme (álbum que iba a llamarse Allah Supreme), es un himno de gratitud a la divinidad universal -Coltrane decía creer en todas las religiones-. Adicto a la heroína en la década de los 50, Coltrane dejó las drogas y el alcohol de golpe, como en un rayo de claridad y voluntad. Luego diría que tuvo una experiencia mística que le permitió dejar estas sustancias tan adictivas, particularmente la heroína, que fuera tan popular entre muchos músicos de la época. De ahí en adelante Coltrane se empezó a convertir en una especie de santo o bodhisattva, utilizando la música como un medio no sólo para entrar en comunión con lo divino sino para brindarle al público un pedazo de su medicina mística. Curiosamente, Coltrane sería canonizado después de muerto por la Iglesia Ortodoxa Africana, cumpliendo a posteriori el cometido que le había anunciado a un entrevistador en Japón en 1966, respondiendo a la pregunta de "qué le gustaría ser en 5 años" diciendo "Un santo".
https://pijamasurf.com/2017/11/john_coltrane_sobre_usar_la_musica_para_cambiar_el_clima_curar_y_conectar_con_dios/?fbclid=IwAR1CNkAtiWKaXyU7jsHTdRAdK18MaECqE52AUpuxAuxd4ewvDtpnCSNrOpY




domingo, noviembre 10, 2019

Carta a los directores de asilos de locos, Antonin Artaud

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Antonin Artaud (1925)

Carta a los directores de asilos de locos, Antonin Artaud

Señores:
Las leyes, las costumbres, les conceden el derecho de medir el espíritu. Esta jurisdicción soberana y terrible, ustedes la ejercen con su entendimiento. No nos hagan reír. La credulidad de los pueblos civilizados, de los especialistas, de los gobernantes, reviste a la psiquiatría de inexplicables luces sobrenaturales. La profesión que ustedes ejercen está juzgada de antemano. No pensamos discutir aquí el valor de esa ciencia, ni la dudosa realidad de las enfermedades mentales. Pero por cada cien pretendidas patogenias, donde se desencadena la confusión de la materia y del espíritu, por cada cien clasificaciones donde las más vagas son también las únicas utilizables, ¿cuántas nobles tentativas se han hecho para acercarse al mundo cerebral en el que viven todos aquellos que ustedes han encerrado? ¿Cuántos de ustedes, por ejemplo, consideran que el sueño del demente precoz o las imágenes que lo acosan, son algo más que una ensalada de palabras?
No nos sorprende ver hasta qué punto ustedes están por debajo de una tarea para la que sólo hay muy pocos predestinados. Pero nos rebelamos contra el derecho concedido a ciertos hombres -incapacitados o no- de dar por terminadas sus investigaciones en el campo del espíritu con un veredicto de encarcelamiento perpetuo.
¡Y qué encarcelamiento! Se sabe -nunca se sabrá lo suficiente- que los asilos, lejos de ser “asilos”, son cárceles horrendas donde los recluidos proveen mano de obra gratuita y cómoda, y donde la brutalidad es norma. Y ustedes toleran todo esto. El hospicio de alienados, bajo el amparo de la ciencia y de la justicia, es comparable a los cuarteles, a las cárceles, a los penales.
No nos referimos aquí a las internaciones arbitrarias, para evitarles la molestia de un fácil desmentido. Afirmamos que gran parte de sus internados -completamente locos según la definición oficial- están también recluídos arbitrariamente. Y no podemos admitir que se impida el libre desenvolvimiento de un delirio, tan legitimo y lógico como cualquier otra serie de ideas y de actos humanos. La represión de las reacciones antisociales es tan quimérica como inaceptable en principio. Todos los actos individuales son antisociales. Los locos son las víctimas individuales por excelencia de la dictadura social. Y en nombre de esa individualidad, que es patrimonio del hombre, reclamamos la libertad de esos galeotes de la sensibilidad, ya que no está dentro de las facultades de la ley el condenar a encierro a todos aquellos que piensan y obran.
Sin insistir en el carácter verdaderamente genial de las manifestaciones de ciertos locos, en la medida de nuestra aptitud para estimarlas, afirmamos la legitimidad absoluta de su concepción de la realidad y de todos los actos que de ella se derivan.
Esperamos que mañana por la mañana, a la hora de la visita médica, recuerden esto, cuando traten de conversar sin léxico con esos hombres sobre los cuales, reconózcanlo, sólo tienen la superioridad que da la fuerza.

jueves, octubre 10, 2019

Universidad Politécnica de Valencia

María José Méndez Universidad Politécnica de Valencia, Doctorado en Arte: Producción e Investigación., Investigadora/Productora/Gestora | History+48 Research of complex systems and possible solutions applied to solve problems of energy, social, economic and environmental sustainability, across regenerative culture I do it through the emergence of innovative citizen cooperation practices that contribute to the improvement of the quality of life of citizens both to local level as global. My research involves the entry of Civil Society in the field of Innovation.

https://upv.academia.edu/Mar%C3%ADaJos%C3%A9M%C3%A9ndez

BIBLIOTECA

Si te he visto no me acuerdo - Borges y la ceguera

Borges y la ceguera